+502 22321430   |   2a. Avenida 1-11, zona 3 - Colonia Bran. Guatemala, C.A.

COMUNICADO Convergencia por los Derechos Humanos

 

 

 

A LLENAR DE CONTENIDO LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Ante la crisis política nacional derivada de los escándalos de corrupción que envuelven a los  organismos y aparatos de Estado, en particular al Ejecutivo, la Convergencia por los Derechos Humanos, a los pueblos y la sociedad guatemalteca, declara:

Actualmente guatemaltecas y guatemaltecos nos movemos ante el llamado ciudadano, así como el de defensoras y defensores de Derechos Humanos, que representan toda una vida de lucha ante los efectos de la corrupción y la impunidad y aquellos y aquellas que emergen hoy a la defensa de derechos humanos.  Sin distinción y sin exclusión articulamos nuestras voces.

Sin embargo, es necesario que tengamos presente que la lucha contra la corrupción no es una consigna más. Por el contrario, es la diferencia entre el abismo y el renacer para nuestra Guatemala, golpeada por la violencia, la impunidad, el saqueo y el cinismo. El cinismo de la elite política y económica que se robó nuestros sueños y nuestras propuestas de paz e impuso un modelo extractivo y neoliberal. A tal grado que vendió nuestra soberanía alimentaria, nuestro derecho a los servicios sociales, nuestro débil sistema de salud y educativo, así como nuestra seguridad y nuestro futuro.

Para poder remontar este sistema de corrupción creado junto al Estado guatemalteco en 1821, y consolidado este sistema con la revolución liberal de 1871 y  posteriormente con la contra revolución en 1954;  y en la historia reciente con  los intentos fallidos para reformarlo inicialmente a partir del proceso de democratización en 1985, así como durante el gobierno de Ramiro de León Carpio, instaurado después del autogolpe de Serrano Elías, en 1994 y finalmente con el intento por reformar la constitución en 1999. De esta forma la historia nos ha enseñado que no sólo por la práctica, sino también por la ley es posible cambiar las reglas del sistema. Ninguna reforma legal surtirá el efecto que demandamos si no cambiamos la Constitución.

La Convergencia por los Derechos Humanos considera necesario no permitir el engaño ni la maniobra. Si no depuramos este ejecutivo, los partidos políticos y el sistema electoral, nada nuevo vendrá de una Asamblea Constituyente.

Por todo ello demandamos y hacemos un llamado a reclamar:

  1. La renuncia de Otto Pérez Molina y Alejandro Maldonado Aguirre, quienes en este contexto representan un reacomodo de intereses particulares ajenos a la legítima indignación de la población guatemalteca.
  2. La suspensión del proceso electoral a fin de que se produzca de inmediato la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos para prohibir el financiamiento privado, permitir la participación de grupos independientes y garantizar la plena representación de los pueblos indígenas.
  3. La convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente con el mandato específico para renovar nuestra norma de acuerdo con los acuerdos realizados durante el proceso de paz sobre la nación y la plurinacionalidad, el nuevo sistema judicial, la reforma del papel del ejército, el derecho de consulta sobre el agua y el subsuelo de las poblaciones que serían afectadas por su utilización, así como la eliminación de los candados constitucionales para perseguir corruptos y evasores fiscales.

Compañeras y compañeros guatemaltecos y guatemaltecas, defensoras y defensores de derechos humanos, sigamos en la lucha. El cambio no se debe negociar a espaldas de la sociedad, por el contrario, se debe desarrollar desde la ciudadanía, con total transparencia y legitimidad.

 

Guatemala, 21 de mayo 2015